
_______________________________________________________


________________________________________________________


"Apenas puedo mantener los ojos abiertos. Una brisa golpea los dedos de mis pies y los enfría de tal manera que dejo de sentir los pellizcos de la vida. Ha sido un largo día. Mi madre me ha llamado, ella sigue creyendo que yo no estoy aquí, que apenas sé caminar y que necesito tener cuidado. No llegué a ver las alas de, ése, mi avión. No sé si ha aterrizado o si tal vez ni siquiera ha despegado a la hora. No me importaría averiguarlo, saber que se ha retrasado registraría un grado de pena menor en mi ser.
Soñé que jugaba a la pelota vasca y me rompía uno a uno los dientes, el frío invernal y las manchas que habrán dejado en ti. Es una pena. Quizás hayas tenido el suficiente miedo como para hacer de mí un lobo estepario. Y eso que he bebido hasta la saciedad esta noche, sí. Pero en aquella esquina olvidé ponerme el calzado. No salí de allí en toda la noche. Debería coger la almohada antes de acostarme, rezarle a algún espíritu que me rodea y cantarme una nana para quedarme profundamente dormido.
En otra vida sería mucho más valiente. Menos voluble, menos maleable. Han jugado y he perdido. Las damas, el ajedrez, los caballeros, las señoritas
Todos juegan, día tras día. Yo simplemente he perdido un avión. Uno que no volverá ni quiero que vuelva. Uno que ojalá se haya estrellado y del que no queden restos ni memorias. El avión que me hizo perder. Perder las ganas de dejar mi llanto en tus manos.
Es veintisiete de Noviembre. Apenas llueve, y yo paseo en bici y en pantalón corto. La gente se ríe y yo con ellos. Subo el volumen, veo mis pies descalzos, fríos para no permitir ese maldito sentir de los pellizcos. Esos pellizcos que me hieren y que me llenan de metal pesado. Ato cabos, los deshago, los reutilizo para estrangularme
me río de la gente en pantalones cortos. Paseo y mi tiempo camina a mi lado. No me permite buscar dentro del fuselaje. El billete de avión está en el corcho con el recuerdo de no haber viajado.
No siento su conciencia. No la veo triste y apagada. No me imagino una noche suya entre persianas que suben y bajan. Yo las cierro y las vuelvo a abrir. Me encanta despertar a los vecinos. Son las ocho y veintitrés minutos y no he pegado ojo. Superglue. La lámpara intermitente. Alguno la recordará. El sofá y mi mochila de viaje parapetada con instrumentos de viaje. Lo tenía todo preparado. Un cinto que no fuese detectado como metal, un reloj con la hora exacta de mi parto. Algunas cosas sobran. Pensamientos, falacias, leyendas, costumbres. Confianza. Sobra confianza. Sobran llantos y mi dolor de cabeza.
La tristeza es un grado superlativo de la decepción. Mi decepción no la comparto, la sufro y la desdeño en mis ansias de votar para que te vayas de mí. No quiero que vuelvas a pisarme los cordones de mis articulaciones, no quiero que cortes mi riego sanguíneo, ni quiero que te asemejes nunca más a mis deseos de vivir."
_____________________________________________________
and, of course, the one and only, L.


La multi ani Gri
Muchísimas gracias.